Maestro Antonio Navarro “El Stradivarius venezolano” (Mi patrimonio familiar).

La creación individual forma parte del patrimonio, debido a la relevancia cultural las creaciones, en este sentido el censo de patrimonio 2004-2007 de Venezuela, tomó en cuenta el registro de los portadores patrimoniales que en el pasado o en el presente, se han destacado como activadores e impulsores de determinadas expresiones culturales, convirtiéndose en patrimonio de un lugar específico, en patrimonio viviente. En dicho censo, fue registrado mi Padre, Irineo Antonio Navarro Cohil, como patrimonio viviente del Municipio Torres, Estado Lara.

Tal nombramiento se debió, a la trayectoria y reconocimiento nacional e internacional de mi padre en la Luthería, es decir, en la fabricación de instrumentos musicales, como el cuatro, la guitarra, la mandolina y la bandola. Mi padre, nació el 28 de junio de 1928 en el Paso de Baragua, limite de Lara con Falcón, vivió la primera parte de su vida dedicándose a ser obrero de hacienda, no es sino hasta después de enviudar de su primer matrimonio, que decide mudarse completamente a Carora y emprender la idea de la fabricación de instrumentos, comenzando a fabricar de manera autodidacta su primer Cuatro.

En este sentido, la experimentación sumada al conocimiento previo con respecto a las maderas, le permitió alcanzar grandes avances en su proceso de trabajo pudiendo desarrollar importantes innovaciones en el diseño del cuatro, innovaciones que alcanzaron tal relevancia, que se podría decir que gran parte del diseño actual del cuatro venezolano parte del patrón diseñado por mi padre.

El desarrollo de su técnica, le permitió crear por primera vez en la historia de la lutheria venezolana el “cuatro de concierto”, un instrumento diseñado para mejorar considerablemente el sonido, en el cual para su fabricación, intervienen factores como la escogencia de las maderas, el cálculo matemático acústico (el diseño a partir de numero 33), y la importancia de la física y los factores ambientales que afectan el proceso de ensamblaje, como lo son la temperatura y la humedad, así mismo el cálculo milimétrico en la disposición de los trastes y la creación de la cabeza y el mástil del instrumento a partir de una sola pieza de madera y no por separado y unidos como se hacía hasta ese momento, también diseñó sus aros y boquillas decorativas para los instrumentos, son unos de los aportes más importantes que ha dejado mi padre a la posteridad.

Asimismo, gran parte de su manejo experto en la selección de maderas se debió a al conocimiento acerca de las mismas por la experiencia de haber trabajado parte de su vida desmatonando potreros y talando árboles. Para mi padre, las mejores maderas para elaborar un instrumento musical, deberían provenir de un árbol hembra, en cuyos anillos se pudiera contar su edad, debido a que los árboles centenarios eran los que aportaban mejor sonido, de igual forma, el proceso de secado de la madera era importante, la madera no podía ser dejada secar bajo la acción directa del sol o lluvia, debía mantenerse la condiciones mínimas de humedad.

En este sentido, tener su taller en Carora, una ciudad calurosa y con muy poca humedad le favorecía en su trabajo. Era para él tan fácil distinguir cuanto le faltaba a una madera para estar completamente lista, que podría comprar tablones y dejarlos secar por años en su taller para luego disponer de ellos cuando fuera el momento adecuado, solía además decir que a la madera hay que quererla, hay que amarla, para que ella diera su mejor sonido.

Solía contar que Stradivarius, el genio lutier de violines, solía dormir con sus maderas y con sus instrumentos en su cama, arroparlos como sus hijos, sin saber que su temperatura corporal era lo que ayudaba a que sus instrumentos fueran los mejores, e incluso el amor era lo que los hacía mejores. Vale la pena mencionar esta anécdota, debido a que después de la muerte de mi padre, el cronista Caroreño Luis Cortez, realizó un homenaje a mi padre, describiéndolo y nombrándolo como “Antonio Navarro El Stradivarius Venezolano”, título por mucho merecido y motivo de orgullo. Dicho escrito lo pueden encontrar en blog oficial del cronista de Carora en el siguiente enlace:

http://luiscortesriera.blogspot.com/2014/06/antonio-navarro-el-stradivarius.html

Vale la pena mencionar, que mi padre no realizó sus estudios primarios completos, sin embargo sabía leer y escribir y era un apasionado de las matemáticas, lo cual le permitió desarrollar su técnica, no solo se quedó en la fabricación artesanal de cuatros de alto nivel, sino que también desarrollo patrones propios y fabricó bastantes guitarras, mandolinas y bandolas, llegando a ser reconocido con el grado de Maestro.

Entres los artistas y agrupaciones de reconocida trayectoria, que han tenido instrumentos fabricados por Antonio Navarro mi padre, esta Simón Díaz, Alirio Díaz, Cheo Hurtado, El Gordo Páez, Alí Primera, Sandino Primera, Serenata Guayanesa, Los Compadres, Cardenales del Éxito, entre muchos otros, asimismo, los instrumentos de mi padre han cruzado las fronteras en incluso fueron expuestos en el RINGVE Museo de Noruega, también hay cuatros de mi padre también en Japón, España y Alemania.

Cuatro Navarro en RINGVE Museo de Noruega.

Mi padre murió el 10 de junio de 2014, en cuanto a la preservación de su patrimonio y mantenimiento de su legado, mi hermano mayor Saulo Elías Navarro, continúa la tradición y se dedica de manera artesanal la fabricación de instrumentos de muy alto nivel, incluso llegando a perfeccionar las técnicas aprendidas de mi padre, asimismo, existen varios discípulos de mi padre que también tomaron su rumbo particular pero cuya simiente estuvo en sus patrones y técnicas, como lo son Albino Hernández, Cesar Tovar y Marco Antonio Peña.

De izquierda a derecha: Antonietta Caripá Navarro (nieta), Irene Navarro (Hija), Maestro Antonio Navarro, Mayoly Navarro (hija). En su cumpleaños 85.

Para finalizar pueden ver uno de los micros que le realizaron para televisión nacional en youtube, dicho video pertenece a sus autores y lo pongo como referencia y agradecimiento a su trabajo de mantener viva la memoria y trabajo de mi padre.

Fuente de imágenes:
Imágenes del taller de mi padre Irineo Antonio Navarro, tomadas originalmente por periodista de la fundación Bigott, publicada en su revista en los noventa, de la cual un ejemplar está en mi archivo familiar.
Fotos personales de mi archivo familiar.
Fotos del RINGVE Museo de Noruega enviada por un amigo y cliente de mi padre.
Recorte de periódico nacional, sin registro de fecha.
Fuente del video:
Autores del Video: Micro para TV: Cámara: Daniel Oseches Guión: Carmen Oseches Locución: Abelardo Oseches Producción: Carmen Oseches Postproducción: Daniel Mella/Yunai Castillo Producción General: waruttá Miyo’u Films

Espero les haya gustado leer sobre mi patrimonio familiar, es algo que me llena de orgullo y estoy feliz de compartirlo. Les invito a leer mis próximas publicaciones y siempre estaré dispuesta a responder sus preguntas y comentarios. ¡Muchas gracias!

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