Exposición: Crónica frecuente del artista Ángel Sequera. (Texto Crítico)

Ángel Sequera, es un artista oriundo de Quibor, estado Lara, Venezuela, su identidad cultural es reflejada en su obra partiendo de lo autóctono y lo cotidiano. Esta particularidad puede ser observada en su exposición Crónica Frecuente, al día de hoy vigente en la Galería Villalón ubicada en Barquisimeto, estado Lara, donde además de observar su trabajo, el espectador puede sumergirse un poco en el mundo de este artista tan marcado por su entorno.

En esta muestra se encuentra un ejemplo bastante completo de las competencias técnicas del artista, teniendo en exposición seis libros de artistas, algunos dibujos y esculturas de diferentes dimensiones en pequeño formato.

Sus aptitudes prácticas se evidencian en el manejo de la línea, la cual no solo ilustra sus libros y crónicas de lo cotidiano, sino que es un elemento bastante predominante en su lenguaje.

La línea de Ángel Sequera es distintiva, a ella recurre con bastante frecuencia para hacer grafismos, dar valores al dibujo e incluso para narrar el eje temático o idea que lo lleva a ilustrar. La direccionalidad de su línea refleja la intención del motivo, ellas comprenden un recorrido visual que enfatiza los elementos o puntos focales, por ejemplo en los vellos púbicos, las viseras expuestas e incluso, la expresividad de los rostros que dibuja. A veces esta línea en su mayoría negra debido a pigmentos como la tinta china y el bolígrafo, toma color, siendo en algunas ocasiones algo coincidente con lo que representa, ejemplo, en la sangre.

La técnica de la aguada que utiliza para conseguir la mancha que interviene con la fuerza de su línea, es de igual forma destacable, con la mancha consigue formas que nunca pasan desapercibidas y que muy pocas veces no son injeridas, esta saturación es una las características de su trabajo.

Bajo el manejo de una estética grotesca que va de la mano con la aglomeración, da respuesta a una necesidad personal, reflejando con su dibujo el recorrido cotidiano, las vivencias y las desavenencias sociales de su pueblo.

Asimismo, la raíz primigenia de su ancestralidad se ve manifiesta en lo matérico, utilizando elementos de origen biológico como la madera, el cuero de chivo, el hueso, y de origen minerales como la roca y los metales.

La crónica como tema, se puede deducir desde la forma de presentación y representación de sus creaciones, lo cual deja entrever como convierte la anécdota como objeto de estudio, a la vez que entra en un dialogo con el espectador a través de sus libros.

El relato anecdótico, pasa a ser parte de la obra, una que involucra el acercamiento físico del que la percibe, ya no solo como simple espectador lejano, sino que lee la narración, observa los dibujos pero además siente toda las texturas de los materiales, puede oler y percibir la obra desde su propia sensibilidad física.

En el tema que conlleva su crónica se puede encontrar una mixtura entre lo vivencial anecdótico y lo imaginario, teniendo como resultados varias vertientes de la misma temática, entre ellas; lo cultural, lo ancestral, el relato como excusa que lleva a la jocosidad pero también al erotismo, en un manejo de un leguaje distintivo cuanto autentico e identirario, que resulta también en el estilo de figuración que maneja.

Las esculturas presentes en esta ocasión, muestran un relación física con su tierra, en ella la apropiación de materiales que emergen del suelo quiboreño, como la maderas de las raíces de los arboles, por tomar un ejemplo, evidencian en sentido metafórico raíz-raíz el origen del artista.

Sumado a ello, en la paleta de colores que se repite su obra grafica, dibujística, literaria, y escultórica, siempre están presentes los tonos terrosos, los rojos y el negro. Las motivaciones artísticas se pueden inferenciar en cuanto se evidencia una fuerte relación con su entorno natural, social y cultural.

Por otro lado, con respecto a los aspectos museológicos, la galería dispuso un espacio pequeño en el rincón ubicado a la derecha de la entrada al sitio. El mimo por ser un rincón, llamaba a adentrase, es decir quedarse un momento allí, siendo un encuentro más intimo con la obra, el rincón llamaba a leer y observar los libros, dibujos y esculturas, los cuales están dispuestos en alternancia. Los dispositivos de montaje y apoyo de las obras, estaban acordes a la estética y se relacionaban muy bien con el contenido, no habiendo ruido visual alguno sobre los elementos allí presentados.

En este sentido, las motivaciones artísticas así como las comerciales, a veces intervienen en el tratamiento de los elementos de exposición, sin embargo considero, que los aspectos curatoriales manejados, en cuanto al tema y titulo, selección de obras y disposición de las mismas estuvieron direccionados de manera asertiva.

Empero, a pesar de que uno de los conceptos estéticos manejados por el artista es la aglomeración, el espacio del rincón de la galería le resultaba pequeño y no le hacía justicia a la gran cantidad de material para observar, en tanto que se dificultaba un poco leer y apreciar su obra cuando varias personas a la vez se encontraban en la misma actividad.

Imágenes tomadas por @yetsimar

Espero les haya gustado. Les invito a leer mis próximas publicaciones y siempre estaré dispuesta a responder sus preguntas y comentarios. ¡Muchas gracias!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *